miércoles, 22 de julio de 2009

La Fundación Pelotas Llenas emite nuevos quejidos, mientras en el cielo no pasa naranja

Mientras desde la cima del Cerro (El Mate, claro) ajustamos el largavistas (que se nos desplomó con un viento que por allí se le ocurrió pasar), alcanzamos a distinguir un peculiar “amontonamiento” de personas, como pegándose a la primera ventana que encuentran, a la espera de un personaje que no es de visitar muy seguido a nuestro terruño: la nieve. Al parecer, estos parroquianos van alternando entre la caja boba y esa abertura en la pared, a la que cada muerte de obispo o, en su defecto y por antonomasia de pueblo chico, por sobredosis, le dedican una mirada. Y sumergidos en esa esencia tan escéptica, siguen levantando los ojos, las manos y cuanta cosa que encuentran al cielo, como ritual para acercar el milagro blanco que aún no nos llega (en las horas en que escribo estas líneas).

Precisamente, a las tantas de la tarde, nos ha llegado un comunicado de último momento de la Fundación Pelotas Llenas, cumpliendo con su objetivo y principio fundamental: organizar y hacerse eco del hastío comunal. Sin perder más tiempo, los invito a que lo leamos juntos (preferentemente medio pegados, porque hace un frescor de aquellos en la altura… ni les describo el engarrotamiento de los que eran mis dedos) y en voz alta:

“Convecinos y convecinas, y con lo que sea: Qué frío que hace no?? Está terrible la cosa. Bueno, a no perder ni el tiempo ni las esperanzas ni los guantes, porque nos vamos a congelar de la peor forma. Estamos aquí reunidos, en el centro de la Plaza Independencia, para protestar nuevamente (y no abandonar la esencia). Esta vez contra el clima mismo. No se puede tener más yeta junta y aglomerada! En estos momentos, está nevando en Buenos Aires… y como sigamos así, hasta Jujuy no para. Vemos en la tele a la gente entre jugando y mirando cómo les cae la nieve casi como una bendición (vaya uno a saber de qué)… y nosotros acá, en medio de la plaza, parados como nabos, viendo la vida, los autos, los bebés, las viejas que vuelven del mandado, los años… todo pasa! Menos la nieve! Qué carajo nos mandamos para que no se nos acerque? Por casualidad… Alguno le cobró entrada, la detuvo en el peaje y se está haciendo el dolobu? Por favor, pedimos que nos aclaren ese punto… y exigimos una explicación del tipo y mengano que sea sobre este extraño suceso que nos priva y excluye del panorama de diversión provincial y casi diríamos nacional. Como última cuestión, diremos que, de no aparecer la señora Nevada (no por la de la heladería de 11 de septiembre y Marconi) por estos pagos, nos veremos en la urgente necesidad de arrimar unos buenos ventiladores en cercanías del Dique, para desviar al chorro del bidet, de forma tal que las gotas se conviertan en copos de nieve… a la fuerza y como Zanatta manda! Un saludo de codos, afectuoso y en busca de calor, ya que andamos... pero sin nieve no nos vamos a quedar, caracho!”

En vistas (por la lejanía con el centro, agradecemos que algo se ve) de este pedido apremiante que formula la mencionada entidad, desde nuestra redacción, bajo la escarcha, nos hemos remitido a una explicación cuyo centro es la generalizada indiferencia de la aldea en torno a muchos temas tambien apremiantes, y su autor, gestor, pensador y padre es (porque sigue entre nos) el Gran Dipi. Como él mismo sentenció en algún momento de su eternidad, “Si tiran la bomba atómica en Tandil, rebota”, suponemos que no sería para nada estrafalario ni extravagante plantear algo similar para este fenómeno, siempre enigmático y mágico para el tandilero que sueña con ver las sierras de blanco…mientras lo sueñe nomás, no hay problema. En fin, es probable que la nieve haya querido infiltrarse en esa capa impermeable que es el hábitat del homo tandiluricus, pero con la presión que ejerció seguramente esa nevada habrá tenido mejor suerte en las lejanas tierras de Córdoba o, inclusive, Jujuy. Eso no quita que sigamos toda la tarde, y algunos breves mañanas que vendrán, mirando hacia arriba esperando esos gasparines, mientras no sea esquivando los regalitos de la cloaca de la paloma y demaces bichos emplumados.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Bien Pandereta. Me gustó. pensaba algo parecido. Anita

Anónimo dijo...

Ah, perdón. Elprimer comentario, suprimido, es mío, pero es que salía con mi foto y no es para taaanto. perdón por el lío. Anita again.

Sabrina Pandereta dijo...

Gracias por los comentarios, joven Ana!! Me alegra y mucho que te guste este humilde blogcito. Nos estamos viendo y cruzando!! Gran abrazo y beso. de Sabrina